domingo, 21 de octubre de 2007

Un MUNDO que rescatar......

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En esencia somos humanos parte de un todo. En lo humano somos crueles, guerreros, ambiciosos, hambrientos de poder; ¿donde fue que se rompió el eslabón de la Divinidad?, ese nexo sublime que nos une con una conciencia colectiva que busca siempre el bienestar y la bondad común. Apelamos a un libre albedrío, en aras de esa libertad divina que nos permite escoger entre lo bueno y lo malo, nos escondemos y tratamos de ocultar esas cosas que hacemos y sabemos destruyen y acaban, pero en el fondo, estamos concientes que el ejercicio alegre de esta libertad, nos carcome, a pesar de que silencie nuestra conciencia.
La generosa y bondadosa sapiencia del supremo, puso ante nuestros ojos veredas repletas de hermosos árboles, ríos que sacian nuestra sed, luces hermosas que en noches despejadas alumbran la oscuridad, resplandor de estrellas que al iluminar, nos recuerdan cuan grande e infinito es el todo; un cielo inmenso que en cúpula protectora nos protege de los rayos del Sol. Un amanecer intenso y una puesta que une almas en concordancia y reciprocidad de sentimientos.
Montañas, valles, música de mil pájaros que levantan vuelo al infinito. Viento que nos refresca la piel en días de extremo sudor, transportando vida. Un mar imperioso que nos atrae en su infinito azul, ese olor a piélago.
El colorido de las praderas que se abre en hermosas flores, nos privilegió con un sinfín de ecosistemas, para disfrutarlos e integrarnos en ellos. Puso en nuestras manos el mayor tesoro: ¡la libertad bajo la premisa del libre albedrío!
Ningún sismo destruye al hombre, el trueno jamás nos alcanzaría el viento huracanado, nunca nos lastimaría, y las aguas nunca dejarían de transitar en su camino, para enfrentarnos. ¿¡Que hemos hecho entonces!? Para sentimos en este instante que el mundo se nos viene en cima.
Hemos fracturado la capa de ozono, deforestado bosques, erguido ciudades, secado fuentes y riachuelos, desviamos el cauce de ríos. Socavamos la tierra para robar de ella las gemas, minerales, oro, y petróleo. Alzamos industrias que fabrican nubes negras cargadas de gases mortales, fabricamos las lluvias ácidas, provocamos desiertos, arrebatando a los yacimientos internos su agua.
Habitamos en construcciones que desafían la altura, la codicia humana ante el deseo de poder se olvida que toda agua vuelve a su cauce, aunque tenga que infiltrarse en ríos subterráneos dragando. La tierra ruge. Edificios, puentes y vías tan solo se resquebrajan, y la naturaleza siempre ha de cobrar lo que a ella hacemos. Hemos olvidado que somos parte de este mundo, en él despertamos cada día, somos sus inquilinos, no sus dueños.
En nuestro afán por ser dioses, por ejercer esa grandeza que nos fue otorgada, simplemente estamos acabando con el lar que nos fue dado, queremos desafiar el firmamento y pretender descubrir sus misterios, y tan solo resquebrajamos esa cúpula protectora. Hoy el sol penetra derritiendo polos, las aves vuelan enloquecidas, ya no sienten la primavera; miles de seres vivos procrean en épocas que no les pertenece y especies enteras desaparecen al no poder adaptarse a los cambios.
Hemos confundido el mundo y pretendemos reparar lo que hemos destrozado, agonizan especies, los iceberg se quiebran derritiéndose, el mar aumenta sus aguas, las lluvias arrecian contra lo que encuentran a su paso, el calor quema la piel y el frío congela la médula. Como reparar lo irreparable, si año tras año el consumismo se incrementa.
Cuando niña tras el paso de la lluvia, siempre disfrutaba viendo como altivo se erguía el Arco iris, hoy tan sólo deje de verle, ya no puedo apreciar su majestuosidad, y mis hijos nunca lo vieron. Uniéndome al grito de la inmensidad consciente, me pregunto: ¿CUAN DUEÑO SOMOS DEL MUNDO DE NUESTROS HIJOS?
¿QUE LEGADO LES DEJAREMOS, QUE DESIERTO DE VIDA LE BRINDAREMOS?
Escrito por: María Lasalete Marques y Corregido con la colaboración de F. Ali El Rifaie A.

domingo, 14 de octubre de 2007

En silencio te escucho......



Mis pies forman parte de mi ser, mis raíces se aferran al suelo en el que nací, siento que puedo alzar mis brazos y tocar el cielo, sin por ello dejar de tocar la tierra.
Aprendí que los sueños son posibles, y que en los pequeños detalles esta la estoicidad de la grandeza misma.
Cuanto más profundo e intenso es el río en el que busco mi reflejo, menos ruido hace su recorrido y casi imperceptible al oído del hombre, puedo adentrarme en su mundo sintiéndome protegida.
Es cuando percibo que en la frescura de la humildad, se gesta la más profunda sabiduría, y quien pretende gritar y pelear por sus ideas, esta distante tan sólo de la verdad.
Aprendí que la verdad no esta en la palabra sino en la forma de vivir, y ese testimonio basta.
En ese recinto dónde las aves trinan, el viento dulcemente silva entre las hojas de las altas copas de los árboles, evoco el murmullo de cada palabra pronunciada en boca de mi Madre.
Es como desear tenerla entre mis brazos y decirle cuanto aprendí de ella. Cuando me decía en voz baja corrigiéndome el defecto de señalar a los demás; "Cuando apuntas con un dedo los errores de alguien, tres dedos te señalan de manera silenciosa".
No seas hábil en criticar, pues sin querer puedes caer en lo mismo que señalas.
Aún palpita tu corazón, aunque no te pueda abrazar, pero siento en mi pecho tu latir, me enseñaste que quien quiere volar debe aprender a caminar primero, la verdad es pura y simple carece de rebusques.
Pusiste las varas en el crecer de mi tronco, apuntalándome en verticalidad mis sueños, mis principios; ayudaste a que mis raíces se prendieran a la tierra, dándome la fuerza para que ante cada vendaval de adversidades, pudiese perder mi follaje, mas nunca derrumbarme.
Tome de ti las dos verdades que plasme en mí ser; el amor y la simplicidad. La constancia la paciencia y la perseverancia son el diario camino con que me abro cada mañana al amanecer, la esperanza el arma que uso en cada caída. Pues creo que no es malo caer, la cobardía esta en no levantarme jamás.

Murmullos.....

Murmullos que inspiraron a la constancia, al ahínco de quienes como tú y yo dejaron a un lado el miedo a vivir, emprendiendo su propósito y razón de vida.Buscaron tras el reflejo en el agua la imagen que deseaban ver y proyectar. Ellos han sido fuente de inspiración a muchos y en este espacio los enaltezco compartiéndolos contigo.
Letty (María Lasalete Marques)


Tu propia determinación de triunfar
es más importante que cualquier otra cosa.

Abraham Lincoln

Foto perteneciente al material fotográfico de Alfredo Cedeño

Tu tarea es desubrir tu misión
y luego entregarte a ella con todo corazón

Buda

Foto perteneciente al material fotográfico de Alfredo Cedeño

Seguir un propósito firme sin detenerse,
éste es el secreto del éxito.
Anna Pavlova


El éxito parece ser en gran parte una cuestión de
perseverar donde otros han abandonado.
Willian Feather

Busco mi esencia y mis raíces....

Busco mi esencia y mis raíces, a fin de poder encontrarme como mi verdadera particularidad.
Saber quien soy y para que estoy, en este espacio y en este tiempo, el motivo por el cual estoy rodeada de los que están en mi entorno.
Solo así podré crecer, es como si fuera la semilla que se oculta en el arduo invierno, lleva latente la vida en su interior, para que en cada primavera acaricie los cielos transformándome en un hermoso arbusto que pueda dar frutos.
Soy parte de este todo con consciencia, para ser en mi plenitud, deseosa de conocer mi condición.
La vida es tan sólo el filtro para mi evolución personal, en ella mil rocas limitaran mi camino, esta en mi detenerme ante ellas regresándome, intentando una nueva senda.
O escalarme en ella, contornándola con el empeño de seguir por el lugar inicialmente apuntalado.
La constancia, es en el día a día que la enfrentamos, las fuerzas están siempre en nuestro interior, es allí dónde radica la diferencia de no sentir en las derrotas y en las dificultades el fin del camino. Sino superarlas y seguir sin que ellas nos detengan en nuestro propósito.
Creo que entender que aquello por lo que suspiramos y anhelamos esta en el interior de nuestro ser, así como la fuerza para obtenerlas, cual semilla latente esperando que nos abramos a los rayos del sol, para germinar abriéndonos al mundo.
Creo que el equilibrio en nuestro mundo interno es quien nos permite trascender. Ser extremista es negativo, siempre existe un punto intermedio dónde podremos observar el mundo con mayor equidad, el amor es la fuerza que nos levanta cada día cubriéndonos en un estremecedor abrazo silencioso y cálido.
Si carecemos de Amor tan sólo no podremos ver lo hermoso del mundo, entender lo que somos, a que estamos, y porque estamos.
Un corazón dónde el amor palpita es un corazón guerrero que lucha sin dejar a un lado la bondad y la misericordia.

sábado, 13 de octubre de 2007

Inmortalizarse no es no morir....

Caminando por la pradera misma que suelo llamar vida, Pienso en un sendero de batallas conquistadas, y algo que realmente plasme mi naturaleza eternizándome. De ser real estos pensamientos de monólogos cerebrales, creo que ellos tan sólo no me llenarían.
Sentada en una roca del lago azul de mis emociones, trato de buscar el reflejo que dejo en el agua que se agita levemente con el paso del viento.
Una imagen en movimiento que en ocasiones se expande y se contrae. Esa brisa que mueven las hojas en los árboles, una hoja que cae levemente en la corriente del agua y que como un barquito enrumba su destino hacia el mar.
Miles de escenarios pasaron por mi mente, en secuencias cronológicas, recuerdos de infancia y las memorias que quedaron gravadas de mis padres que llevo tan presentes en mi como el aire mismo que alimenta cada fibra de mi ser.
El amor que recorrió mi piel dejando en ella huellas imborrables, y por el cual aún vivo.
Mis hijos, mi familia elegida en la que deposite todos mis sueños, algunos inalcanzables, pero marcaban el deseo y el punto de partida de un logro. Y aunque en instantes los caminos trazados se vuelquen en 180° grados, puedo entender que inmortalizarse no es no morir, sino seguir viviendo más allá de la muerte misma. Es vivir cada segundo con plena intensidad, saboreándolo en esencia. Es dejar la huella de nuestro transito con quienes compartimos un instante un mismo espacio.
Estoy segura que en cada pensamiento siempre estaré presente, en muchos recuerdos tendré vida. Y aunque no sea eterno las generaciones que parten de mi, que llevan el paso de mi sangre por sus venas, aunque las letras que plasmo no sean eternas. Si será eterno mis recuerdos.

Desde la ventana......

Sigo mirando la ventana en la cual un día llore tu partida. Imaginando que es un hermoso jardín mágico, dónde una senda encantada espera por mi.
Flanqueada en ambos lados por frondas exuberantes que sobrepasan mi visión, como si ellas trataran de no permitirme mirar más allá de los pasos que doy.
Un jardín de rosas y flores de brillantes colores que dejan la estela de su aroma, Siento el aletear de mil pájaros que coreando melodías se abren camino al nuevo despertar.
Mi sueño aún te corresponde, incluso estas en ellos , aunque menos leíble. Mí piel hace tiempo dejo de oler a ti.
Una arcada con la grandiosidad del arco iris, llena de serafines y estelas centellantes, atrayéndome a pasar al otro lado, donde el espectáculo es aún mas fascinante.
Como si configurara ante los ojos el mundo que debo peregrinar, excitándome a dejar atrás el camino hermoso que un día viví a tu lado, dejándole en los recuerdos, para adentrarme en ese nuevo mundo que me espera y en el cual aprenderé a crecer.
Me atrevo a cruzarlo y al hacerlo el vacío total, nada de lo que vi esta presente. La ausencia de todo es como si un pergamino blanco, se antepusiera ante mi mirada. ¡Creo que no debo sentir miedo! tan sólo presiento calidez y un abrazo que estremece la piel.
Es como si la vida misma me susurrara, que al tomar la determinación de traspasarle, debo comenzar a dibujar en ese pergamino mis sueños, mis ansias y mis anhelos, comenzar de cero. Cierro mis ojos levemente tratando de hallar algo familiar, sueño mil deseos con el fervor de un ruego a Dios, y al abrirlos veo ilustrado sobre el lienzo la realidad ambicionada, aspirada. Como si cada rayo de idea se plasmara como real y verdadero. Creo entender la lección de vida, es en mis manos que radica el poder de crear el mundo que deseo.

viernes, 5 de octubre de 2007

Manos...

Manos que se instan en las tuyas, transmitiendo toda la magia, y el magnetismo de ellas.
Las que te desnudan con cada caricia, enganchando tu resistencia y ropajes dejándolas caer levemente por tu cuerpo ante cada toque, en cada proximidad.
Unas manos que perfilan tu rostro lentamente, dibujando tu nariz; que como pinceles delinean suavemente el borde de tus labios para luego entreabrirlos, mientras juegas con tu lengua y mordisqueas levemente.
Unas manos que recorren un cuello desde la naciente del cabello, hasta la concavidad de los dos huesos, donde reside el chakra de los afectos, un delinear de un pecho, y el marco de su silueta, que acarician una espalda y un dorso, mientras un beso pasa de una entrega a una ardiente pasión.
Algo de misticismo, de luz tenue, una melodía desencadenada en la efusión de una entrega un recorrerte cada espacio vital de tu piel que sudorosa contornes en un vaivén continuo, unas manos que circulan en las silueta ovoide, redonda de una mujer deseada donde tu marcas el paso de un ventarrón cargado de ardiente ímpetu, donde entrego mi cuerpo en tus manos, para que imprimas la entrega plena y fulminante de ese volcán.

Cúbreme de tí....

Deshoja mis pétalos, uno a uno, dejando mi cuerpo desnudo a tus anchas, acicala en figuras indefinidas el piso impasible, dejándolo sin el calor del sol que ahora difumina en la tela, que antes de mi desnudez me adornaba tan sutil y delicadamente.
Cubriéndome de besos, que en sincronía desplazas en el manantial de los mares de mi piel, justo dónde destella tu mirar, como el más intenso flagelo de pasión que cimbrado danza, sobre la fogata ardiente que recubre tacita la pelvis que deseas.
Cual ceniza húmeda y dulce, dejas caer gota a gota sobre mi, mientras deseas aún mas...somos como mar en días de intensidad, en aparente serenidad, mientras en sus entrañas, arde; expande; contrae; enfurecida busca; se retracta en un juego de tsunamis, elocuente calma incendiada de un intenso deseo.
Recoge para saltar y cubrirnos la piel a sus anchas en remansa entrega, en roce de cuerpo; olor a deseo; gresca en dos tiempos y diez compases; nuestras manos en la simetría de los dedos, recorriéndonos por entero, penetrando cada silencio y espacio, en tu voz la musa en sonido danzando en la inercia. El despeje divino de la flor de la vida.
Extasiados ante el frote de nuestras ansias, la mirada, el olor a piel, los cuerpos sudorosos en procura de una bocanada de aire fresco venido de algún lugar, sin rumbo ni destino pretendiéndonos encender aún más la hoguera, cubriéndonos por entero. Entrega que plasmo en mi dermis con la lentitud del deseo profanado.
Mis ansías seducida por el arrimo de un reticente abrazo, tu fragancia en mí, como muestra de tu paso en mi cuello, del abrazo calido, un toque sin tocar con el deseo de estar presente.
¿Que desastres puedo provocar en tu mente que no provoque en tu cuerpo? O talvez todos los pensamientos que conlleven a tus manos, ser mi cuerpo en movimiento en el roce suave, las que saben tocar sin tocar, que con suavidad perfilan la silueta de quien desea amar.

Quienes dejan Huella día a día con su presencia....