jueves, 14 de enero de 2010

Por Haíti

velas Pictures, Images and Photos
Una Luz que oriente un pueblo
sumergido en el dolor y en el desaliento,
Dolor que envuelve al Pueblo Haitiano.
Dolor intenso que no hay quien pueda mitigarlo,
no hay palabras posibles que logren en este instante mitigar ese dolor,
esas perdidas humanas,
esos sueños que se mantenían vivos en la cotidianidad
no hay paños tibios en la frente,
no hay medicina alguna que calme el dolor de ese momento.

Desde mi espacio me uno al dolor de cada Uno de los que sobreviven
inmersos en esta tragedia
Una oración por aquellos que perecieron
Una palabra de condolencia a un Pueblo
que aún deambula en medio de esta tragedia.

María Lasalete Marques ®

viernes, 8 de enero de 2010

El fracaso nos derrumba...Siempre hay un mañana

El fracaso nos derrumba.

Se nos oscurece la vida y se nos pierde el camino.

Cuando nos muerde el dolor olvidamos toda la dicha vivida y nos parece que ya nunca podremos sonreír

La traición de los que creíamos más fieles nos hace desilusionarnos de la amistad y caer en la duda. La calumnia nos hace sentirnos como niños indefensos que cierran los ojos ante la amenaza y se encogen hasta la estatura del polvo...

Es como en las noches de insomnio en que parece que nunca llegará la madrugada.

Es así. Lo sabemos por experiencia.

Y es cuando necesitamos regar con nuestras lágrimas la esperanza que en nuestro jardín ha de ser siempre la última flor que se marchita. Porque no hay noche tan larga capaz de detener un día nuevo. Ni "Hay mal que dure cien años".

Es bueno pensar cuando llueve que esa tristeza fecundará la tierra para la primavera.

Recordar que una salud radiante importa más que el tajo doloroso de un bisturí.

Cuando alguien nos insulta cobardemente y nos apedrea el huerto y el frutal, corremos el riesgo de olvidar que ese árbol volverá a florecer y a dar su fruto, sin cansarse de dar...

A media noche la pena y la derrota. Cuando atardece la desilusión.

Cuando se nos muere la risa como el sol.

Cuando se nos apagan una llama que hemos cuidado tanto, para alumbrarnos en la tiniebla inevitable, es consolador y entusiastamente bueno recordar que:

SIEMPRE HAY UN MAÑANA.

Es muy cierto, hay un mañana que nos espera a pesar de estar atravesando momentos duros, difíciles o de completa soledad o tristeza, por eso no dejes que tu fe mengue, sino que cada día se acreciente confiando en Dios que no te abandona.
El es el único que permanece Fiel a nuestro lado, El conoce el futuro y sabe lo que nos conviene, por tanto ánimo, hoy y prosigue al blanco que El tiene para ti y siempre, siempre es, lo mejor.

Desconozco el Autor

Lección de Perseverancia












martes, 5 de enero de 2010

Quienes dejan Huella día a día con su presencia....