Nadie ha visto al amor caminando por las calles de una ciudad, y menos en las orillas de la Mar. Nadie ha visto al amor gastar la vida en un arduo y agotador trabajo con tal de llevar pan y vestido al hogar donde esperan los hijos. miércoles, 28 de mayo de 2008
En el reflejo de tu mirada miro y contemplo.....
Nadie ha visto al amor caminando por las calles de una ciudad, y menos en las orillas de la Mar. Nadie ha visto al amor gastar la vida en un arduo y agotador trabajo con tal de llevar pan y vestido al hogar donde esperan los hijos. Escrito por María Lasalete Marques en 22:11 0 comentarios
Algo en que pensar....¿Alguna vez estuviste secuestrado?
Según nos dice la filosofía, cada ser humano puede sentir, puede pensar, puede decidir, puede amar. Tiene sentimientos, inteligencia y voluntad.Tiene voluntad... y a veces no la usa. O la deja congelada, o permite que se encuentre secuestrada.
Como le ocurrió al rey Théoden, uno de los personajes de la obra más famosa de Tolkien, “El señor de los anillos”. Muchas vidas dejan que su voluntad quede secuestrada. A veces por la eterna enfermedad de la duda.
Cada paso es pensado, medido, en sus mil posibilidades, en los riesgos que se esconden detrás de cada esquina. Después de dar vueltas y revueltas a lo que hay que decidir, la decisión no llega: la duda ha paralizado una vida, la voluntad se siente prisionera, inmóvil, incapaz de optar una decisión, de caminar hacia una meta.
Dicen que un prisionero de la duda no será nunca un Hitler. Quizá sea verdad. Pero también es verdad que nunca será una Madre Teresa, un Francisco de Asís o un voluntario entre pobres, enfermos y heridos.
La duda necesita ser superada con una buena dosis de optimismo, con una oración que pida ayuda y luz al Dios del cielo.¿Qué ha ocurrido? Simplemente, que esa voluntad ha permitido que mil telarañas la aprisionen y la asfixien.
Son vidas de esposos que se sientan en su sofá, ante la televisión, todo el día, mientras la mano se mueve entre la botella y el control de la tele. Son vidas de padres que tienen miedo a dar un consejo al hijo que empieza a desviarse del buen camino. Son vidas de hijos que se pierden en el anonimato de la pandilla, incapaces de decir “no” a las primeras pruebas de un porro emocionante, aunque saben lo peligrosa que es la droga.
O de jóvenes que saben lo importante que es el estudio para lograr un buen puesto en la vida, pero les puede más la computadora o el juego electrónico de moda en el mercado.
Una vida con una voluntad débil, envuelta en dudas, o secuestrada por los sentimientos, no puede brillar sin un esfuerzo por liberarse, por romper cadenas. La voluntad no ha muerto: sobrevive mientras haya un mínimo de salud mental, de conciencia.
Estará llena de polvo, estará dormida, estará casi por estrenar, pero está allí, medio escondida. A veces basta un accidente, un imprevisto, una enfermedad, un reproche que nos sacuda, para que esa voluntad, como león dormido, despierte.
Pero no siempre llega esa ocasión, o quizá no la vemos. Gandalf vale para las aventuras de “El señor de los anillos”, pero no suele aparecer en la vida real.
Ahora nos toca sentir la llamada a abrir los ojos, a levantarnos de la silla para apagar esa televisión o esa computadora que nos esclaviza, para decir no a ese capricho que nos obsesiona.
Podemos coger no una espada, como el rey Théoden, sino la propia vida. Podemos sentir que somos capaces de mucho más de lo que habíamos imaginado o de lo que otros piensan. Aunque quizá ya casi nadie crea en nosotros.
Aunque quizá ni siquiera yo mismo piense que puedo hacer tantas cosas simplemente con decir una palabra fuerte, enérgica, luminosa. Una palabra capaz de iniciar un cambio radical, profundo, decisivo, en una vida hasta ahora monótona y encadenada: “¡quiero!”...
Escrito por María Lasalete Marques en 20:59 0 comentarios
lunes, 26 de mayo de 2008
Vivir es la diadéma del guerrero.
Subo a lo alto, para divisar el mundo desde la colina, dónde solo el viento sabe entonar los sonidos, darme las respuestas que pretendo encontrar de la vida.Alzo los brazos y dejo que sea el viento que agite mis cabellos, siento el roce de sus caricias eternas, respirando hondo, sintiéndome halcón en vuelo, abrazando la libertad.
Miro el mundo desde lo lejos, y me siento inmensa en las alturas, el viento pareciera querer llevarme en vuelo libre, una nube blanca de cuando en vez, pretende ocultar el sol de mi mirada, pero siempre un rayo traspasa su frágil e incorpórea esencia, para acariciarme y hacerme sentir su calor en la piel.
Miro al infinito y contemplo el águila calva que sobrevuela el cielo, deteniendo el anadear de sus alas cediéndose al viento en la seguridad de no caer en picada.
Es cuando dejo de ser solitaria para sentirme envuelta de su mágica aurea, reposo mi cuerpo sobre la roca contemplándola con honda admiración, admiro su constancia y su temple, su entereza y arrogancia, más sobre todo admiro su confianza entregada en la onda cálida que la mantiene en círculos sin descender un milímetro.
Aprender de ella, es desgranar la esencia de la vida misma, y ante su retirada en exilio, dónde su cuerpo transforma rasgándose el pico, arrancándose las plumas, removiéndose las uñas, brota del dolor que rasga el alma y las entrañas, un águila nueva con sus recuerdos eternos, sin dejar de ser la que airosa águila que surco el cielo diciéndome en su lenguaje corporal. No hay dolor más intenso, ni perdida mayor. QUE MORIR CADA DÍA, SIN INTENTARLO DE NUEVO, CONVIRTIÉNDOSE EL VIVIR EN LA DIADEMA DEL GUERRERO.
Escrito por María Lasalete Marques en 22:03 0 comentarios
sábado, 24 de mayo de 2008
Escribiendo como niña....
...Camina a mi lado más jamás por mi, dame el privilegio de crecer en mi mundo real.
Recuerda que miro desde abajo el mundo que sueles ver desde lo alto.
Déjame mirar las formas y recrear mi universo, ya tendré el tiempo para ver lo feo, déjame ver lo hermoso de mi mundo.
No me obligues a crecer al ritmo de tu tiempo.
No me digas como es el mundo desde tu óptica, déjame descubrirlo por mí.
Ayúdame a crecer, sin obligarme a crecer de la manera que tu lo fuiste.
Déjame ver la luna y soñar que hay una señora escondida en ella.
Que los girasoles son más altos que mi mirada.
Que las luciérnagas son las luces que suben al cielo para alumbrar mis noches oscuras
No me digas si te gusta o no un alimento, déjame ser yo quien descubra su dulzura .
Pues por no gustarte la zanahoria no me niegues el poder descubrir el sabor que guarda.
Déjame estar el tiempo justo, en donde vivo visualizando el mundo desde mi horizonte
pues jamás podre mirarlo desde tu perspectiva.
Recuerda que en mi, no existen sentimientos encontrados, aún no se lo que es el odio, el miedo, los rencores, las envidias, mi mundo gira en mi entorno y deseo abrazarlo como abrazo a mi perro.
Pues no existe en mi escala de valores en sentimiento alguno.
Así de simple vivo la vida en la simpleza de un niño, sin pasados, no se que es el futuro, solo se que mañana debo entregar las tareas que hoy me pusieron en el cole.
Y que mañana la peli de la tele estará genial, No hago sueños de mi vida en el futuro pues no conozco ese tiempo, no entiendo el futuro que tu miras, solo se que hoy deseo ser como soy. UN NIÑO.
Escrito por María Lasalete Marques en 21:34 0 comentarios
viernes, 23 de mayo de 2008
QUEDA PROHIBIDO
¿Qué es lo verdaderamente importante?,
busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.
Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de irreales ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes,
¡no me extraña que exista tanta confusión,
tanta lejanía de todo, tanta desilusión!.
Me preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira puede uno convivir,
cada cual es quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:
Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.
Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.
Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando los necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.
Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a todos aquellos que me quieren.
Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hallar mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
odiar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
sentir que con su falta el mundo se termina.
Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.
Alfredo Cuervo Barrero (fredi@euskalnet.net)
http://centroycontorno.blogia.com/
Escrito por María Lasalete Marques en 21:01 0 comentarios
