viernes, 18 de diciembre de 2009
martes, 15 de diciembre de 2009
Mundo interior y aislado
Solemos hablar y hablar, creyendo nuestra verdad única e irrepetible
Cada ser humano es una individualidad, ciertamente así que cada uno pudiera
Pensar de igual manera. Un mundo donde la verdad y lo realmente autentico
Puede alcanzar proporciones abrumadoras, pues cada verdad depende
De la capacidad de cada uno de apenas expresar lo que su mirada puede constatar
He aprendido que lo que mas alimenta mi comprensión es oír y escuchar a los demás
Es cuando nos podemos sorprender de facetas maravillosas en las personas que nos hablan. Aprender de los demás de sus experiencias puede ser interesante.
Suelo retirarme temporalmente a mi mundo interior y aislado, confrontando
la razón y el corazón, creo que mi vida ha sido siempre regida por el palpitar de los sentimientos, puede ser malo para muchos, pero no me arrepiento de vivir y actuar
según lo que mi corazón me murmulla. Suelo responderme, lo que deseo
E imaginar con ahínco lo que realmente pretendo, así que compartiendo mis días
Comprometiéndome con esa realidad que comienzo a edificar, respetando las diferencias. Cada experiencia, mismo las que son fruto de los sueños y la realidad
Me colman de buenos momentos cada una de ellas forman parte de ese aprendizaje que me fortalece como ser humano.
Escrito por María Lasalete Marques en 7:24 0 comentarios
domingo, 6 de diciembre de 2009
Silencio
Descubrir un camino, no siempre significa adentrarse en lo desconocido
muchas veces esa descubierta personal, va de mano de otras descubiertas
un espejo de agua que transmuta la sensibilidad humana
que desnuda la esencia de quien se detiene y observa cada detalle por diminuto que parezca
pues en esa observancia vamos componiendo una tela de fondo
comprendiendo que somos parte de esta realidad
que a diario condenamos a morir
descubrir el murmullo de las aguas arrastradas por el viento entre diques
cuyo lecho siempre desciende al mar, es exprimir el tiempo, y el ciclo de la vida misma.
Creo que el susurro grita, en cada deforestar, en cada dilapidar a la naturaleza
en la extinción de las aves que nidifican en las altas montañas es un tiempo de duelo donde el hombre parece sordo, insensible.
Pero que nos cuestionamos de ese cambio climático, el efecto invernadero que nos va maleficiando.
Seguir un camino, muchas veces es abrirnos a una realidad común de otros
que han dejado semillas en nuestras sendas, y procuramos abrazar una causa una idea
un grito silenciado en la vorágine de un mundo complejo dónde el poder acalla el Universo.
Escrito por María Lasalete Marques en 7:20 0 comentarios